Hola hola. "¿Qué es esto?", diréis. ¿Alguien se acuerda, le suena? ¿Sí? ¿No? Os refrescaré la memoria. Antes de irme de vacaciones pensé que podría darle algo más de vidilla al blog. Así que se me ocurrió hacer una especie de sección de recomendaciones.
Pero no simples "recomendaciones", sino libros o sagas que he leído y me han gustado mucho y considero que no han tenido el tirón suficiente o que son "poco conocidas" en comparación con otras (que lo mismo sí conocéis alguna de las que ponga, todo es equivocarse ^^'); por eso me gustaría darlas un poco más a conocer aquí, esperando que, si las leéis, las disfrutéis tanto como lo hice yo ^^
Et voilà. ¡Bienvenidos a ¿Conocías...?! :D
Os dejaré las portadas y sinopsis pertinentes (con cuidado por si hay spoilers) y os resumiré lo más breve que pueda lo que considere oportuno de la/s novela/s, en general. Ojo, NO es una reseña.
Dicho esto, vamos al lío. Empezaré con la trilogía de Bartimeo, obra de Jonathan Stroud. La serie se compone por tres títulos (El amuleto de Samarkanda, El ojo del Golem y La puerta de Ptolomeo) y una precuela (El anillo de Salomón); ésta última no tan buena como la trilogía, en mi opinión, pero también recomendable.


AVISO: POSIBLES SPOILERS: ¡Pobres magos! ¡Qué penita dan! Ya nadie los respeta ni cree en ellos. Pero se lo tienen bien merecido. Siempre tan creídos, siempre tan arrogantes, siempre pidiendo más y más... Mirad si no lo que han hecho conmigo: hace doscientos años era un demonio todopoderoso; pero desde que conocí a Nathaniel todo me ha ido de mal en peor: primero me hizo robar el amuleto de Samarkanda, después me las vi con un temible Golem y ahora me pide que descubra dónde se esconde un mago de tres al cuarto... Por Satanás, ¡qué bajo he caído! Lo único que me consuela es que me ha jurado que, después de este trabajillo, me dejará descansar...

Esta serie de novelas nos sitúa en la Londres del siglo XX (años veinte, aproximadamente), y tiene como protagonista a Bartimeo, un genio/demonio/espíritu/ muy impertinente, junto con un joven hechicero, Nathaniel. En resumidas cuentas: los demonios están a la orden del día y son esclavos al servicio de los hechiceros (todos ellos personas de altos cargos), obligados a hacer su voluntad. Aquí entran en juego las intrigas políticas, presentes en la trama, de las que la pobre plebe no tiene ni idea, ya que ellos no saben nada de magia o si existe siquiera.
Uno de los puntos destacables de estas novelas es el sarcasmo. ¡Sarcasmo a tutiplén! Pero no el sarcasmo marca Jace Wayland (adoro a Jace, que conste), sino un sarcasmo más... ¿sarcástico? y menos adolescente.
Pero lo que hace única a esta trilogía (y a la precuela) son... las notitas a pie de página. Sí, pequeñas notitas explicativas como las que leíamos en algunos libros que nos mandaban leer en el instituto. Estas notas forman parte de la narración y se incluyen sólo en los capítulos narrados por Bartimeo, pues esas notitas son comentarios random suyos sobre la marcha o alguna aclaración, descripción ,etc. Cada vez que aparezca un numerito, ¡a leer la nota! Son una delicia, y además de enriquecer la narración, te echas unas risas.
Y esto es todo. Creo que he dicho todo lo que quería decir. Si alguien se anima a leer estos libros (además, cuenta con uno de los mejores finales de trilogía que he leído ahí lo dejo) ojalá le gusten y tenga una opinión parecida a la mía, pero sobre todo, que disfrute con la lectura y las constantes pullas entre Bartimeo y Nathaniel, son memorables ;)
Hola, mi amor ^^
ResponderEliminarJe, a ver si algún día los leo, que tienen buena pinta, y a ti te encantan, que ya me lo ha dicho varias veces xD Me hace gracia lo de "niñato", "mocoso"... xDD
Besazos, mi pequeñaja ^^
¡Holaaa! Totalmente de acuerdo contigo, es super recomendable y las notas sarcasticas lo mejor jajaja.
ResponderEliminarBesos!
A mi me encanto el primero *O* los tengo pendientes el resto a ver *O*
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