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viernes, 20 de febrero de 2015

Reseña Felices por siempre jamás (Stephanie Perkins)

Título: Felices por siempre jamás

Autor: Stephanie Perkins

Saga: Libro único

Editorial: Plataforma Neo

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Precio: 16,90 €

Número de páginas: 395

Sinopsis: Enamorarse en la ciudad más romántica del mundo es fácil para la soñadora Isla Martin y el enigmático artista Josh Wasserstein. Pero a medida que avanza el último curso en la School of America de París, Isla y Josh se ven obligados a afrontar la desgarradora realidad, porque, quizá, su historia no acabe con un "felices por siempre jamás".
¿Seguirán juntos cuando los días en el instituto se acaben? ¿Será su amor más fuerte que la distancia? Su romance se convertirá en un apasionante viaje por Nueva York, París y Barcelona, acompañados de sus amigos Anna, Étienne, Lola y Cricket.

Opinión personal: Isla lleva enamorada de Josh tres años, pero si casi no se atreve a hablar con él, entonces, ¿cómo confesárselo? Sin embargo, gracias a un cúmulo de circunstancias, ambos comienzan a salir. E Isla descubre lo que creía imposible: Josh también está enamorado de ella. A partir de entonces, su relación se verá influenciada por sus deseos, viajes, amistades, miedos, dudas, esperanzas y planes de futuro. Puede que la distancia no sea el mayor de los obstáculos. La pregunta es: ¿estás dispuesto a arriesgarte y ser feliz?


Con Felices por siempre jamás tenía altas expectativas, pero no quería entusiasmarme demasiado por si me llevaba un chasco; de hecho, desde que se acercaba el momento de leerlo, fui rebajando bastante mis expectativas por si acaso. Y, al final, pese a los fallos o aspectos que no me han gustado, esta novela me ha gustado bastante.
Desde un primer momento, cuando tuve conocimiento del libro, "sentí" o "creí" sentir una conexión especial con la protagonista; tenía la gran sensación de que me sentiría identificada con ella y con la historia. Aunque la relación a distancia no ha sido lo que me esperaba, hay un sinfín de momentos con los que he conectado; sobre todo con Isla porque, en muchas ocasiones, me ha recordado un poco a mí.

Como comentario previo: si hay algo que me revienta enormemente, son las mentiras en las sinopsis, como es el caso: "Acompañados de sus amigos Anna, Étienne, Lola y Cricket". Mentira. Con mayúsculas. Esto es una mentira con todo el descaro del mundo y en toda la cara del lector. A Anna y a los demás simplemente se les menciona muy ocasionalmente, sin robarles nada de protagonismo a Isla y Josh (cosa que he agradecido enormemente, pues ésta es la historia de Isla y Josh; creía que también formarían parte de ella, pero no es así), no apareciendo en toda la trama hasta un pequeño cameo final, a modo de homenaje y despedida final.
No tengo mas que añadir.

En sí, la historia no es nada del otro mundo: dos chicos que instituto enamorados. Pero la simpleza, poco a poco, se va transformando en algo ligeramente más complicado al tener presente diversas dificultades que nos pueden suceder a todos; a partir de ahí, comienzan a surgir dudas con las que lidiar y convivir. Poco más se puede decir (no hay más), salvo el desarrollo de la trama, lo que ésta transmite y diversas reflexiones que me han encantado, pues muestran la parte más vulnerable de uno mismo.
Además, en el libro se encuentran algunos tópicos bastante tópicos (¿de verdad los adolescentes americanos se enrollan en los cuartos de limpieza?), pero la historia no sólo se basa en el romance, sino que también toca la amistad y la familia, entre otros (eso sí, sin eclipsar la relación).
Por otro lado, la acción transcurre durante, aproximadamente, seis meses académicos. La primera mitad de la novela trata sobre la consolidación de la relación entre los dos protagonistas, mientras que la segunda mitad se centra en cómo afrontan ambos la relación a distancia y los acontecimientos posteriores.

Por lo demás, la acción transcurre en tres ciudades mal desarrolladas. Esperaba nítidas, o, en su defecto, buenas descripciones de Nueva York, París y Barcelona; en cambio, salvo descripciones ocasionales o algún monumento suelto, no he encontrado nada más. Sin duda este aspecto me ha decepcionado, esperaba más, esperaba poder trasladarme a dichas ciudades y verlas a través de los personajes; únicamente las he vislumbrado (y porque las he pisado).

Algo que me ha sorprendido para bien es la presencia de algunas referencias sexuales o similares, pero totalmente sutiles y naturales (odio caer en este odioso cliché bloguero, pero verdaderamente me han parecido naturales, ya que simplemente se mencionan cuando se da el caso, sin darles mayor importancia); es decir, no se mencionan a saco, fuera de lugar o incluso con todas las letras para dar impresión de madurez o adultez, sino que simplemente se encuentran presentes cuando la situación lo requiere.

Finalmente, el romance. Me daba miedo que el romance pudiera ser precipitado. No me ha parecido tal, pues Isla y Josh se conocen desde hace tres años; apenas han hablado, pero han coincidido durante el instituto, teniendo encuentros ocasionales (y desastrosos). Globalmente, este romance me ha gustado mucho, con sus más y sus menos. Me ha parecido real debido a los miedos, dudas, preguntas, celos, momentos felices y tristes, la inseguridad combinada con la esperanza. La frustración y el plantearse decisiones difíciles, los desengaños. El cómo a veces los planes no siempre salen como se esperaba.
Además, la relación va pasando por distintas fases progresivamente; se trata de una relación encantadora, entrañable y cuqui teñida por la desilusión y la comodidad.


Por otra parte, los personajes son carismáticos y reales, están muy bien perfilados: todos tienen características propias, manías y defectos. Tiene mérito que en un solo tomo unos personajes nuevos te lleguen tanto, como me ha ocurrido; además, los más importantes sufren pequeñas evoluciones. Quizá no sean personajes sobresalientes, pero me han ganado y cumplen su función a la perfección.
Isla una muchacha muy tímida, tranquila, entusiasta y soñadora. También es muy insegura y no sabe qué hacer con su futuro, por lo que se infravalora duramente, creyendo que no merece ser feliz. Mientras que con los demás es una persona paciente y conciliadora, consigo misma es crítica y severa.
Josh es muy reservado, un chico entrañable a quien le encanta dibujar, sobre todo, cómics. A veces parece borde, vago o distante, puesto que pone mucho empeño en parecer crear una imagen distorsionada de sí mismo para ocultar sus verdaderos sentimientos. Se siente atrapado en París y tiene una mala relación con sus padres, quienes se dedican a la política.

Respecto a los personajes secundarios, tenemos dos. Kurt, el mejor amigo de Isla, es como un hermano para ella, un muchacho con autismo (me ha encantado cómo la autora ha enfocado este tema: con naturalidad y sin prejuicios) muy lógico y racional, práctico, centrado y rutinario. Le apasiona la cartografía.
Y quizá lo que más me ha gustado de Kurt (y por lo que la autora se merece una ovación): se trata de un mejor amigo, sin más. No hay ningún tipo de atracción romántica y/o sexual entre él e Isla; es más, la autora describe ese hecho como una sandez. Bravo. Gracias, de verdad. Estoy más que cansada del típico mejor amigo enamorado en secreto de la protagonista o el típico mejor amigo gay. He agradecido inmensamente esta pequeña variedad.
Hattie, la hermana pequeña de Isla, con quien se lleva un poco mal, es una chica muy entrometida y problemática; pero, detrás de todo ese carácter, se esconde un profundo anhelo.

Y, verdaderamente, no hay más personajes relevantes salvo aquellos que intervienen ocasionalmente (incluso se podría incluir a Hattie aquí): Nate ("centinela" de la residencia), los padres de Josh e Isla, Gen (hermana mayor de Isla), Rashmi (exnovia de Josh) y Sanjita (hermana pequeña de Rashmi y antigua mejor amiga de Isla).


La narración está realizada en 1ª persona del presente, centrándose en la protagonista. Me ha encantado que conozcamos a Isla a la perfección a través de sus pensamientos y emociones, algo que la narración refleja perfectamente, incluso de manera algo cómica en ciertas situaciones. Creo que se nota que la escritura de la autora ha ido mejorado y evolucionando, si bien en otros aspectos parece haber retrocedido.
En cuanto a los capítulos, éstos son algo largos pero no en exceso.


El lenguaje es fresco, dinámico, sencillo y muy ameno. No recuerdo que en Un beso en París me resultara tan atrayente, pero en Felices por siempre jamás me ha enganchado; la personalidad de la protagonista me ha enganchado. Los diálogos son buenos, sin resultar trillados o forzados, y a lo largo de toda la novela encontraremos algunas palabras en francés.
Desgraciadamente, y muy a mi pesar, las descripciones han sido bastante insuficientes. Es decir, en general, las descripciones son buenas pero no muy detalladas, aparecen la justa medida, lo necesario, bien intercaladas con los diálogos; no están excesivamente presentes. Pero las descripciones de las ciudades brillan por su ausencia, es un aspecto que me ha disgustado muchísimo: calles, luces, transeúntes, iluminación... Es cierto que ocasionalmente se menciona algún aspecto, pero rara vez y de pasada (salvo algunos monumentos o edificios). He echado en falta una imagen más completa, incluso algunas cosas no quedaban bien o del todo explicadas (detalles, referencias, etc).


Respecto al ritmo, éste es, sin ninguna duda, lo peor de toda la historia. El ritmo tiene innumerables altibajos en forma de saltos trepidantes; tan pronto estamos en medio de una escena como de repente nos encontramos situados una semana después, de un párrafo al siguiente. De buenas a primeras, sin exagerar. Por ejemplo: en mitad de capítulo, el argumento pasa de desarrollarse en el verano de Nueva York al inicio del curso académico de la School of America parisina. Literalmente de un párrafo a otro.
Estos saltos tan bruscos y descontrolados hacen que cueste volver a centrarse en la lectura y retomar el hilo, adentrarse de nuevo en la historia. Afortunadamente, tras la segunda mitad de la novela, dichos saltos se vuelven más controlados y razonables, no tan caóticos.
Al margen de esto, decir que, en general, el ritmo es un poco lento, pero la trama se desarrolla con agilidad.


Por último, el final. Como suele ocurrir en estos casos, es más que predecible, pero no se trata de algo negativo. Se trata de un final completamente cerrado, conmovedor, cargado de sentimientos y emotividad. Un final de reencuentro y despedida en el que hacen acto de presencia los personajes principales de otras novelas de la misma autora.
Me ha parecido un final más que digno y adecuado para esta historia y sus personajes, y con una pequeña enseñanza: arriesgar y encontrarse a uno mismo, pero sin martirizarse por ello. Confiar en uno mismo.


En definitiva, Felices por siempre jamás ha supuesto una muy grata sorpresa a pesar de sus bruscos saltos temporales y la pobreza de las descripciones. Aun así, esta historia resalta por su amenidad, por sus personajes carismáticos y reales, y por su mensaje: no debemos dejarnos vencer por el miedo y la inseguridad, sino sobreponernos a él, encontrar nuestro camino y luchar por nuestra felicidad.

viernes, 10 de mayo de 2013

Reseña Un beso en París (Stephanie Perkins)

Título: Un beso en París

Autor: Stephanie Perkins

Saga: Libro único

Editorial: Plataforma Neo

Encuadernación: Tapa blanda

Precio: 17 €

Número de páginas: 434

Sinopsis: La torre Eiffel, Amélie y un montón de reyes que se llaman  Luis. Esto es todo lo que Anna conoce de Francia. Por eso, cuando sus padres le anuncian que pasará un año en un internado de París, la idea no acaba de convencerla. Pero en la Ciudad del Amor, conoce al chico ideal: Étienne St. Clair. Es listo, encantador y muy guapo. El único problema es que también tiene novia. ¿Conseguirá Anna el ansiado beso de su príncipe azul?

Opinión personal: Cuando Anna comienza el nuevo curso en una academia de París, lo que menos se imagina es que enseguida encuentre amigos y se integre rápidamente en el grupo. Poco a poco, y a lo largo de todo el curso, Anna se irá desenvolviendo en la nueva ciudad y el distinto estilo de vida, descubriendo y comprendiendo la vida, la amistad y el amor.


París. La Ciudad de la Luz y el Amor. Un beso en París nos narra una historia entrañable en una ciudad entrañable. Aunque la trama principal gire en torno al romance, no se centra únicamente en ese tema, sino que también otorga bastante protagonismo a las decisiones, amistades, miedos y cambios, entre otras cosas. Todo ello supone una mezcla bien lograda y equilibrada, sencilla, sin demasiadas complicaciones ni situaciones rebuscadas.

Al tratarse de una novela cuyo peso recae en las relaciones entre los personajes, tengo que decir que todas ellas, sean del tipo que sean, son también muy reales y naturales, nada es forzado o pomposo. Además, hay tiempo para todo: el amor, la amistad, la ira, los celos, la desconfianza, la alegría, la tristeza, la incertidumbre, los malentendidos... 

Sin duda, lo mejor es la ambientación. No porque se trate de una ciudad tan conocida y turística como es París, sino porque la autora logra trasladarnos instantáneamente al ritmo de sus calles; las descripciones y detalles son muy buenos y acertados.
A todo esto, se le añaden algunas pequeñas referencias tales como el cine, la música y la literatura (Star Wars, Los Beatles, Pablo Neruda, Victor Hugo, etc.), con lo cual la historia nos resulta aún más verosímil.


Hablando de los personajes... Volviendo un poco sobre lo mismo, se trata de personajes muy bien definidos, la mayoría de ellos con sus manías o toques característicos, pero sin llegar a resultar extravagante. Al contrario, eso los hace más creíbles, ya que todos tenemos nuestras manías y formas de expresarnos.
Anna, la protagonista, es una amante del cine con muchos estereotipos e ideas preconcebidas sobre Europa y Francia, y aunque en ocasiones es bastante pánfila, no deja de ser una chica agradable y sencilla. Es un personaje en el que se aprecia una notable evolución hacia el final de la novela, volviéndose mucho más independiente y segura.
Por otro lado, Étienne (o St. Clair, para los amigos), es un chico extrovertido y con bastante desparpajo, adorable y divertido que no hará más que intentar que Anna se sienta como en casa y no fuera de lugar, como ella se siente. Lo mismo hará el resto de sus amigos: Meredith (una amiga con la que Anna compartirá, sobre todo, sentimientos), Josh (quien es bastante parecido a St. Clair y siempre tiene algún dibujo entre manos) y Rashmi (una chica algo borde y seca en apariencia, pero que en el fondo es una persona que merece la pena conocer).

Aunque hay muchos más personajes, no son tan importantes como los que acabo de mencionar. Si acaso destacaría a Ellie, la novia de St. Clair, pero no es un personaje que intervenga mucho y de manera directa en la historia.


La narración está realizada en 1ª persona del presente, desde el punto de vista de Anna. La narración me ha encantado, es como estar dentro de la cabeza de la protagonista y ser testigo directo de sus pensamientos e impresiones. Es algo que todos hacemos en nuestra cabeza y la autora lo ha sabido reflejar a la perfección en su manera de escribir.
Aunque el libro se compone de bastantes capítulos, éstos no son demasiado largos.


En cuanto al lenguaje, éste es muy fluido, cercano y sincero; los diálogos son ágiles y buenos, a veces cargados de humor. Además, encontraréis bastantes palabras en francés (muy simples y fáciles, no necesitan traducción) y unas cuantas mayúsculas que reflejan el estado de ánimo de la protagonista según qué momentos.
Como ya he mencionado antes, las descripciones de París, sus barrios, calles y monumentos son fantásticas; si habéis estado allí, entenderéis de lo que hablo.


El ritmo del libro es ágil. Ni la historia ni el libro son densos, de modo que las páginas se van sucediendo sin apenas darse cuenta, sobre todo gracias a la naturalidad con que se desarrolla la historia y sus distintas situaciones.


Por último, decir que el final es muy predecible y cerrado. Al final, el desarrollo de los acontecimientos acaba desembocando en una única salida, bastante típica. Es el único aspecto que me ha parecido menos creíble y "realista" de la novela, pero aun así, se trata de un buen final.
Como se trata de un libro autoconclusivo, una vez acabado el curso, hasta aquí llegan las experiencias de Anna, Étienne y sus amigos.


Concluyendo, Un beso en París es una novela muy simple en apariencia y sencilla, caracterizada por la naturalidad de sus personajes. Una novela que trata sobre los cambios y sobre el amor en una de las ciudades más conocidas y bellas de Europa, dándole un toque especial.