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viernes, 28 de diciembre de 2012

Reseña Siempre (Maggie Stiefvater)

Título: Siempre

Autor: Maggie Stiefvater

Saga:  Los lobos de Mercy Falls 3/3

Editorial: SM

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Precio: 15,95 €

Número de páginas: 487

Sinopsis: Los lobos de Mercy Falls vuelven a salir en las noticias. Hace diez años, la manada atacó a una chica. Los periodistas manejaron la palabra "accidente". Una década más tarde, ha muerto otra chica. Ahora, la palabra es "exterminio". El tiempo se agota para Sam y Grace, para Isabel y Cole. Esta vez, las despedidas pueden ser para siempre.

Opinión personal: El padre de Isabel, Tom Culpeper, planea y organiza una cacería masiva con el fin de acabar con toda la manada del bosque de Boundary; se trata de un hombre obsesionado con la caza, y esta vez hará todo lo posible por conseguir su objetivo, puesto que se acabó el juego. Ahora las apuestas son a vida... o muerte.
Inmediatamente, nuestros protagonistas intentan elaborar un plan de huida, buscar un refugio, para evitar la matanza. Por si no fuera poco, Grace, Sam, Cole e Isabel también deberán enfrentarse a sus propios problemas al margen de la cacería.


Siempre, la continuación de Rastro y última parte de la trilogía, concluye una historia cuyos pilares fundamentales son el amor y los lobos, centrándose algo más en lo primero que en lo segundo.
La narración comienza un tiempo después de donde la termina Rastro: con Grace y las consecuencias. Grace ha sufrido un gran cambio.

En esta tercera parte se intuye más acción; sin embargo, y dada la circunstancia de inminente muerte, la cacería en sí no comienza hasta casi el final del libro (últimas 50 páginas. En ese sentido me he sentido un poco engañada); es decir, las páginas anteriores hacen referencia a preparativos u otras cuestiones ajenas a la cacería. La verdadera acción se encuentra muy al final.

Al mismo tiempo que los chicos intentan encontrar una solución a la masacre, Cole está intentando averiguar qué es lo que mueve la enfermedad de la licantropía, cuál es la pieza que falta, para encontrar un cura.
Por fin conocemos algo más, aunque poco, acerca de la manada. Siempre ha estado presente, pero sobre todo en su forma humana y como recuerdos, casi nunca se hacía hincapié su la vida como lobos: forma de vida, costumbres, etc.


Siguiendo la línea anterior, esta edición es de temática más otoñal que veraniega, aunque los acontecimientos se desarrollan poco después de la primavera. Encontramos los típicos detalles en relieve y a contraluz, y el interior del libro está adornado con lobos en distintas posiciones, reflejando al personaje que narra la historia en el momento.


En cuanto a los personajes, ya conocemos de sobra a Grace (la chica lógica), Sam (el chico tierno), Isabel (la chica rebelde) y Cole (el chico descarado). Ahora interviene un poco más un personaje que no había tenido demasiada importancia ni protagonismo hasta el momento: Shelby.

Shelby es una loba "desterrada" de la manada hace mucho. Es egocéntrica, temeraria, carente de emociones y está bastante desequilibrada; el concepto "humanidad" apenas se le podía aplicar aun cuando era humana.
Aun así, es un personaje que podría haber dado mucho más juego.
También cobra un poco más de importancia otro personaje que hasta ahora había pasado bastante desapercibido: el oficial Koenig. Este joven policía será de gran ayuda para hacer frente a la matanza de los lobos y salvar unas cuantas vidas.
Beck también vuelve a hacer acto de presencia, una breve aparición para zanjar algunos asuntos importantes.

De todos ellos, quien más destaca es Cole. No se parece en nada (bueno, algunas cosas nunca cambian) al chico al borde del suicidio, apático y sin rumbo que apareció en Rastro. Tampoco es un cambio brusco, pero por fin encuentra un objetivo o algo por lo que le merece la pena seguir adelante. Se siente completamente dispuesto a desmontar lo imposible.


La narración, como siempre, es en 1ª persona del pasado, contando con los puntos de vista de Cole, Grace, Isabel, Sam y, en esta ocasión, Shelby. Ésta última únicamente aparece en el prólogo, narrado en 1ª persona del presente. Como ya es habitual, a lo largo del libro aparecen algunas escenas del pasado.
Esta vez los capítulos son más largos, siendo mucho más cortos hacia el final para dar una mayor sensación de inminencia y urgencia. Dentro de algunos de los capítulos también se mezclan los puntos de vista de varios personajes.


Otro elemento de la novela es su lenguaje cercano y en función del punto de vista del personaje, desde apacible hasta coloquial, resultando una mezcla de cierta añoranza y sarcasmo.
No puede faltar la escritura muy cuidada, pero algunas veces (sobre todo al principio de la novela) resulta demasiado detallista, ya que al ser detalles nada importantes, puede ser excesivo; en ese sentido, hay bastante paja.
En esta novela no aparecen tantas referencias o versos como en las dos anteriores, pero siempre hay un hueco para la poesía almena de Rilke.


Del ritmo tengo que decir que también es ágil, aunque decae un poco, pero no es un ritmo lento. Vuelve a agilizarse según se acerca el final de la historia.


En cuanto al final, es algo precipitado y previsible (pero esto no quiere decir que sea un mal final, cuidado), y las últimas páginas te dejan con una sensación de despedida. También he sentido como si le faltan algunas páginas para ser más completo, pero para gustos, colores. Es un final cerrado, pero dejando algún detalle abierto.
Así concluye el último título de la trilogía Los lobos de Mercy Falls, compuesta por Temblor, Rastro y este libro, Siempre.

El gran fallo que le veo a esta trilogía es que se ha centrado demasiado en la historia de amor y que nos ha presentado un par de personajes como importantes (o que al menos a simple vista lo parecían) para luego no profundizar en ellos y dejarlos de lado.
Creo que tampoco se ha explotado mucho el juego que podrían dar los lobos de la manada, pero esto tiene que ver más con mis expectativas, me había imaginado la trilogía de un modo muy distinto a como es.
No obstante, no deja de ser una historia encantadora y bien llevada y que, pese a sus fallos, me ha gustado.


En resumen, Siempre concluye la trilogía con esperanza, profundiza en los reencuentros, y algo más importante: el amor. Cuenta con un tono más relajado y distendido, tratándose de una trilogía, si bien muy predecible, muy emotiva y cuya narración es fantástica.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Reseña Rastro (Maggie Stiefvater)

Título: Rastro

Autor: Maggie Stiefvater

Saga: Los lobos de Mercy  Falls 2/3

Editorial: SM

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Precio: 15,95 €

Número de páginas: 425

Sinopsis: El invierno ha acabado. Para algunos es una época de cambios. De transformaciones.
Pero sólo para algunos: Sam sigue siendo Sam. Cole sigue siendo Cole. Isabel no sabe lo que quiere, pero sigue siendo quien es. Sólo Grace no está a gusto en su propia piel.
Primavera: una estación de historias que empiezan y de otras que terminan. De despedidas. De abandonos. Pero todo abandono deja un rastro.

Opinión personal: Algo ha cambiado en Mercy Falls; todo, ha cambiado en Mercy Falls. Tras los acontecimientos del invierno, Sam y Grace planean juntos una nueva vida, mientras Isabel intenta hacer frente a sus propios demonios. Llega la primavera y es tiempo de dicha. Pero no todo es fácil.
Ahora hay tres nuevos miembros en la manada, a la espera de ver cómo se desenvuelven y se adaptan a la inestabilidad del cambio, sobre todo Cole, de quien Sam desconfía bastante. Y, por más que lo desee, Grace no será capaz de fingir por mucho tiempo que nada está cambiando...
Los cambios primaverales suelen traer las primeras tormentas, pero por más que lo desees, es imposible detener el tiempo: pasa y lo cambia todo. Y lo malo es que te arrastra consigo.


Rastro es la continuación de Temblor. En la primera novela, vimos cómo se conocieron Grace y Sam, cómo surgió su relación y cómo lucharon por mantenerla y lograr que fuera posible.
En esta segunda parte, la trama se encuentra mucho más definida, centrada en la época de cambios y consecuencias que la primavera arrastra consigo; una nueva etapa acompañada por algún que otro enigma. Es decir, el peso entre la historia que comparten Sam y Grace y la trama que hay detrás está más repartido y equilibrado.

Como ya se plantea en el primer libro de la trilogía, la mecánica y la lógica de la lincantropía dependen de un factor científico más complejo y mucho más importante, influenciado por la temperatura ambiental.
La manada, si bien esta vez cobra un poco más de importancia, sigue sin ser algo digno de mención o influencia para el desarrollo de la trama.
Tampoco encontraremos mucha acción en este libro (pero sí algo de más intriga), sino más sentimiento, cómo los personajes se enfrentan a ello y a lo que les depara el futuro.


La edición es muy similar a la de Temblor, con la diferencia del cambio de tema: la primavera, los primeros brotes de vegetación; en definitiva, crecimiento.


Volvemos a encontrarnos con personajes que ya conocemos, pero también con algunos nuevos o de los que no sabíamos tanto.

Sam continúa siendo ese chico dulce con aire de añoranza. Intenta recuperar la vida que creía perdida, sumergido en letras de poesía y de las canciones que compone, más notorios ahora. Se ve obligado a asumir una gran responsabilidad.
Por otra parte, Grace, la chica ordenada y metódica, se siente inquieta y vulnerable; atrapada dentro de sí misma, librando una batalla interna. Todos los cambios acontecidos hacen que Grace se vuelva algo distante, sin saber a dónde pertenece ni cómo encaja en el mundo. Se ha vuelto una desconocida incluso para sí misma.

Como "novedad", destaca la presencia de los dos personajes siguientes, entre los que puede construirse una relación: Isabel y Cole.
El carácter de Isabel es endurecido y resuelto, de un humor irascible y un poco ácido. Esta chica de armas tomar no pierde su típica impertinencia. Aun así, bajo ese marcado carácter, se siente muy confundida y lucha sola contra una honda culpabilidad.
Cole es uno de los lobos nuevos de Beck, al igual que Victor. Ambos son miembros de un conocido grupo musical. Cole es muy desafiante, arrogante y egoísta, a la vez que perspicaz. Pretende mantenerse en el anonimato. Escogió voluntariamente la vida de lobo, ya que, en el fondo, sólo quiere desaparecer, procurando dejar atrás un pasado con mucha presión. A menudo recuerda momentos de su pasado que desembocaron en dicha elección.

Todos ellos sufren una evolución con respecto a la novela anterior y a lo largo de esta novela; se trata de una etapa de transición, una serie de camios que les hacen madurar, ver las cosas de otro modo o volver a encontrarse con uno mismo.

En esta ocasión, no aparecen ni Olivia (cosa que me ha extrañado), ni Shelby, pero sí se las menciona en algún momento, al igual que a Beck y otros licántropos.


En cuanto a la narración, vuelve a ser en 1ª persona del pasado, y también consta de los distintos puntos de vista de sus personajes, combinados incluso dentro del mismo capítulo. Pero no sólo conoceremos la historia a través de Grace y Sam, sino que ahora también intervienen Cole e Isabel, lo cual hace de Rastro una novela muy dinámica.
Durante el prólogo y el último capítulo, se nota un gran cambio en el estilo de la narración: es como si el personaje se dirigiera al lector e intentara desahogarse o cerciorarse de que su situación es real.

El libro se compone de muchos capítulos, algunos también bastante cortos, pero no tanto como en el libro anterior.


Por otro lado, el lenguaje se mantiene claro y familiar, y, al igual que el tono, varía en función del punto de vista de los personajes: si hablamos de Sam y Grace, predomina la melancolía; mientras que, si se trata de Isabel y Cole, se vuelve coloquial y despreocupado, incluso algo frustrado.

También se incluyen pequeñas menciones o referencias (musicales, literarias, cinematográficas, etc) que hacen de la historia algo más creíble y cercano. En este aspecto, y volviendo a la ficción, los versos de Sam son muchos más notorios y abundantes.
Cómo no, no podían faltar esas descripciones fantásticas que pintan un paisaje solitario y bello. De la misma forma, la autora sabe expresar muy bien los sentimientos que inundan a nuestros protagonistas.


Esta vez se agiliza bastante el ritmo, debido en parte al dinamismo que implica un mayor número de puntos de vista, y en parte a que el peso de la narración no sólo recae en la relación y los problemas de Sam y Grace, sino también en los problemas de Isabel y Cole, y otros sucesos.


Por último, el final es abierto, aunque predecible; sin embargo, no lo es el por qué, si bien este final guarda cierta similitud inversa con el final de la primera parte de la trilogía.
Rastro supone la segunda parte de la trilogía, cuyo tercer y último título es Siempre. Después de lo ocurrido, con esta tercera entrega, se intuye la promesa de un futuro mejor, un futuro alcanzable por el que habrá que esforzarse para ver cumplido. Un futuro sólido.


En resumen, Rastro es una novela mucho más dinámica y ágil sin perder ese tono melancólico, sino combinándolo con otros rasgos. Es una novela fuertemente caracterizada por la transición, en la que se refleja la inquietud e incertidumbre de los cambios producidos por el paso del tiempo y las circunstancias, y si ese cambio es para bien o para mal.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Reseña Temblor (Maggie Stiefvater)

Título: Temblor

Autor: Maggie Stiefvater

Saga: Los lobos de Mercy Falls 1/3

Editorial: SM

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Precio: 15,95 €

Número de páginas: 429

Sinopsis: Hace años, Grace estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos. Inexplicablemente, uno de ellos, un lobo de intensos ojos amarillos, la salvó.
Desde entonces, todos los inviernos Grace se asoma al bosque y, desde la distancia, lobo y chica se observan. Cuando llega el calor, la manada desaparece y, con ella, "su" lobo.
Pero este año, Grace deseará que el invierno no llegue y que el otoño dure para siempre. Ha conocido a un chico; se llama Sam. Es un tipo normal, salvo por sus ojos. Son de un extraño color amarillo.

Opinión personal: El bosque de Boundary, en Mercy Falls (Minessota), esconde un secreto. Años después del accidente de Grace, se produce un nuevo ataque, y Grace, impulsada por un profundo instinto, no duda en proteger a la manada de lobos; es entonces cuando se reunirá con Sam. Por su parte, Sam siempre se ha sentido perdido entre sus dos identidades: el humano y el lobo; al conocer finalmente a Grace, su vida se llena de calidez, aferrándose a la chica con toda su alma. 
Sin embargo, la distancia entre ellos es demasiado grande, y puede serlo aún más.
Una vez vuelven a encontrarse, los dos encontrarán la determinación suficiente para que, esa separación que ya sienten demasiado próxima, no llegue a producirse, ya que 'cuando el amor te hace temblar en otoño, es mejor que el invierno no llegue nunca: las primeras nevadas pueden arrebatarte a quien más deseas.'.


Aquí no encontraréis demasiada acción o un argumento escalofriante, sino una historia de amor dulce, nostálgica y adorable. Puro sentimiento.

La base de todo el libro es dicha relación, salpicada por, como obviamente se intuye en la sinopsis, licántropos. Pero estos licántropos son diferentes a los que describe la tradición popular; en este caso, la transformación no se realiza es en función de la luna llena, puesto que la explicación o visión que nos ofrece la autora es más científica que mágica.
Sin embargo, la manada de lobos no tiene prácticamente ningún protagonismo, me he quedado con ganas de ver más lobos salvajes en todo su esplendor, a excepción de un par de escenas.

Lo principal de esta novela es que nos muestra los encuentros entre Grace y Sam, y cómo se construye su relación, caracterizada por una complicidad inmediata. Por lo tanto, el peso de la novela es muy desigual, haciendo que casi no prestemos atención a lo que se desarrolla al margen de la pareja (esa parte de la trama resulta algo floja, le falta "fuerza", queda eclipsada por la historia de amor).


De la edición, cuya temática es el invierno, tengo que decir que es preciosa. La portada tiene un ligero relieve y detalles que sólo se aprecian bien a contraluz. El interior del libro está decorado con ramas y hojas azules al inicio de cada capítulo, al igual que indica los grados de temperatura ambiente, un factor muy importante en la novela.


Ahora, pasemos a los personajes. Hay dos protagonistas indiscutibles, ambos muy protectores el uno con el otro:
Por una parte, Grace. Es una chica poco convencional, independiente, resuelta, pragmática, y atrevida. Contra todo pronóstico, donde más segura se siente es en el bosque, algo obsesionada con su querido lobo. Vive prácticamente sola, ya que sus padres son muy dejados, no, lo siguiente.
Y, finalmente, Sam. Sam es tierno, melancólico, muy sincero y a la vez tímido, un alma perdida que no quiere rendirse. Siente un gran afán por conocer y aprender; además, sabe componer canciones, adora las artes. A veces, le atormentan algunos recuerdos de su pasado.

Pero también tenemos a Beck y Shelby, miembros de la manada a la que pertenece Sam, y Jack, Olivia e Isabel, compañeros de instituto de Grace. Todos ellos cuentan con rasgos de personalidad muy característicos, y no cobran demasiada importancia hasta el final.


En la narración se mezclan los puntos de vista de Grace y Sam a cada capítulo; la historia está narrada por estos dos personajes, ambos en 1ª persona del pasado. A veces, la historia se entrelaza, mientras que otras, continúa de manera hilada.
Con frecuencia aparecen frases escuetas para dar un mayor énfasis. Otras veces se hace mención a pensamientos concretos y precisos que cruzan en ese instante la mente de Grace o de Sam.
El libro se divide en muchos capítulos cortos, muy cortos en algunas ocasiones (y cuando digo muy cortos, digo MUY cortos, como de una página), lo que acrecenta la sensación de que el tiempo se agota para Grace y Sam.


En relación al lenguaje, se trata de un lenguaje sencillo y cercano, pero al mismo tiempo bastante "poético" en ambos puntos de vista. La autora consigue un tipo de escritura que transmite mucho.
Las descripciones, sobre todo si son referidas al paisaje, son nítidas y muy logradas; destilan calma. 

Este libro también cuenta con un tono muy melancólico, que se aprecia con mayor facilidad cuando Grace y Sam se encuentran separados, revelando un profundo anhelo por parte de éste último. En contraposición, existe un ligero toque humorístico y cotidiano que consigue arrancarte una sonrisa.


Por otro lado, el ritmo es lento (agilizándose más hacia el final de la novela). Esto hace que tendamos a olvidar algunos detalles importantes que suceden a lo largo del libro, y que se solucionan casi tan rápido como aparecen; si no fuera por que Sam y Grace son totalmente entrañables y encantadores, podría ser una lectura bastante pesada.


El final es totalmente previsible (como bien dirían los Stark: se acerca el invierno) y cerrado. Al mismo tiempo, puede considerarse un final abierto, al tratarse de una trilogía (la segunda y tercera parte se titulan Rastro y Siempre, respectivamente).
Parte de lo que respecta al final es un poco surrealista, para mi gusto.


En definitiva, Temblor es una novela poco ágil pero tras la que se esconde una historia de amor preciosa y emotiva sobre la cual recae el peso de la trama, vinculada a los licántropos. Está narrada con esmero y caracterizada por un tono muy nostálgico, con la amenaza del inminente invierno como telón de fondo.