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martes, 8 de julio de 2014

Entre citas 30

¡Muy buenos días a todos! ¿Qué tal habéis empezado el mes? Si estáis por la playa, me dais envidia, aunque yo me iré también dentro de poco, jejeje *----*
Espero que lo estéis pasando bien y tengáis algún buen libro entre manos ^^ Espero estar un poco más activa estos días (siempre repito lo mismo y al final no lo suelo cumplir, sorry xD) hasta que cierre el blog por vacaciones (bieeeeeeeeeeeen).

En fin, serafín, aprovecho para hacer otra entrada de citas. Esta vez son de dos novelas distintas. La primera pertenece a Recuerda que me quieres, de W.D. No era para nada lo que me esperaba, me hice una idea totalmente equivocada y no ha llegado a enamorarme (como me ha ocurrido con la segunda novela), pero en general me gustó y tiene partes, como la que viene a continuación, que te hacen reflexionar bastante: 

'No cometas el mismo error que yo. No dejes que la soberbia y el miedo te roben tu vida. Cuando te des cuenta, te verás solo y no formarás parte de nada. Tú no eres así, puedes cambiar, volver sobre tus pasos y arreglar lo que se ha roto. El reloj sigue marcando el tiempo, sin descanso, sólo tú puedes decidir qué hacer con él. Quien vive de mentiras no alimenta la felicidad, sólo la adormece.'


En cuanto a la segunda novela de hoy, se trata de Ciudades de papel, de John Green. Tenía muchísimas ganas de volver a leer algo de John Green y me ocurrió lo que acabo de mencionar, no sé qué esperaba pero no era lo que encontré entre sus páginas, he tenido muchos sentimientos encontrados. Pero sorprendentemente, el final es de lo mejor. El libro es todo un viaje, por así decirlo, y la tercera parte y el final te abren los ojos en cierto modo. Es muy reflexivo (¿se nota que me encanta reflexionar? :D) y me ha llegado mucho. No voy a enrollarme más porque al final digo mucho y no digo nada, aquí van las citas:

'Podemos oir a los demás, y podemos viajar hasta ellos sin movernos, y podemos imaginarlos, y todos estamos conectados por un loco sistema de raíces, como hojas de hierba, pero el juego hace que me pregunta si en realidad podemos convertirnos totalmente en otro.'

'- Las cosas nunca suceden como imaginas.
- Sí, es verdad. Pero también es verdad que si no imaginas, nunca pasa nada.
Imaginar no es perfecto. No puedes meterte dentro de otra persona. [...].Pero imaginar que eres otra persona, o que el mundo es otra cosa, es la única manera de entrar.'

Ésta es mi cita favorita, muy... no sé, pero es maravillosa, profunda y real:

'[...] siempre pensaba en lo que me dijiste, en que se le habían roto los hilos por dentro. Quizá los hilos se rompen, o quizá nuestros barcos se hunden, o quizá somos hierba y nuestras raíces son tan interdependientes que nadie está muerto mientras quede alguien vivo. Lo que quiero decir es que no nos faltan las metáforas. Pero debes tener cuidado con la metáfora que eliges, porque es importante. Si eliges los hilos, estás imaginándote un mundo en el que puedes romperte irreparablemente. Si eliges la hierba, estás diciendo que todos estamos infinitamente interconectados, que podemos utilizar ese sistema de raíces no sólo para entendernos unos a otros, sino para convertirnos los unos en los otros. Las metáforas implican cosas. ¿Entiendes lo que te digo?
Me gustan los hilos. Siempre me han gustado. Porque así lo siento. Pero creo que los hilos hacen que el dolor parezca más fatal de lo que es. No somos tan frágiles como nos harían creer los hilos. Y también me gusta la hierba . La hierba me ha traído hasta ti, me ha ayudado a imaginarte como una persona real. Pero no somos brotes diferentes de la misma planta. Yo no puedo ser tú. Tú no puedes ser yo. Puedes imaginarte a otro... pero nunca perfectamente, ¿sabes?
Quizá es más como has dicho antes, que todos estamos agrietados. Cada uno de nosotros empieza siendo un recipiente hermético. Y pasan cosas. Personas que nos dejan, o que no nos quieren, o que no nos entienden, o que no las entendemos, nos perdemos, nos fallamos y nos hacemos daño. Y el recipiente empieza a agrietarse por algunos sitios. Y, sí, en cuanto el recipiente se agrieta, el final es inevitable. [...]. Pero está todo ese tiempo desde que las grietas empiezan a abrirse hasta que por fin nos desmoronamos. Y sólo en ese tiempo podemos vernos unos a otros, porque vemos lo que hay fuera a través de nuestras grietas, y lo que hay dentro se nos ve también a través de ellas. ¿Cuándo nos vimos tú y yo cara a cara? No hasta que me viste entre mis grietas, y yo a ti entre las tuyas. Hasta ese momento sólo veíamos la idea del otro, como mirar tu persiana, pero sin ver lo que había dentro. Pero cuando el recipiente se rompe, la luz puede entrar. Y puede salir.'


De verdad, me quedo sin palabras para ésta última. Es... es. Yo por mi parte elijo la metáfora del recipiente.
Bueno, hasta aquí las citas, espero que os hayan gustado y también os hayan hecho reflexionar, sobre todo la última ^^ ¿Habías leído estos dos libros? Contadme, contadme.

jueves, 25 de abril de 2013

Entre citas 14

Buenas y grises tardes (con el buen tiempo que hacía...), lectores de cualquier rincón del universo. Vuelvo al ataque con las citas literarias, que como ya sabéis, me encaaaaaantan ^^

Esta vez son bastantes, todas del mismo libro. Una obra maestra que leí la semana pasada. *Chanchanchaaaaaan* Síp, me refiero a Bajo la misma estrella, de John Green. Si a alguien le pica la cuiriosidad, tenéis aquí la reseña.

Ahora vamos a lo que vamos: citas. Citas golosas, perfectas, brillantes e insuperables. Hay bastantes (y eso que me he dejado algunas sin poner xD). Pocos libros he leído que me hayan transmitido tanto, y éste es obviamente uno de esos pocos.
Deleitaros con estas joyas:


'Todo lo que hemos hecho, construido, escrito, pensado y descubierto será olvidado, y todo esto habrá existido para nada.'

'- ¿Puedo volver a verte?
- Claro. ¿Mañana?
- Paciencia, saltamontes. No querrás parecer ansioso...
- No, por eso te he dicho mañana. Quisiera volver a verte hoy mismo, pero estoy dispuesto a esperar toda la noche y buena parte de la mañana.'

'- ¿Cómo puedes romper una promesa y quedarte tan ancho?
- A veces la gente no es consciente de lo que está prometiendo.'

'Quizá "bien" será nuestro "siempre".'

'[...] todo el mundo debería tener amor verdadero, y debería durar como mínimo toda la vida.'

'[...] pero todos aquellos pensamientos eran momentos perdidos en una vida que, por definición, está formada por una cantidad finita de momentos.'

'Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es sólo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo.  Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.'

'- La gente se acostumbra a la belleza.
- Pues yo todavía no me he acostumbrado a ti.'

'Hay infinitos más grandes que otros infinitos.'

'El mundo no es una fábrica de conceder deseos.'

'- Estoy en una montaña rusa que no hace más que subir.
- Y para mí es un privilegio y una responsabilidad subir ese camino contigo.
- ¿Sería totalmente absurdo intentarlo?
- No vamos a intentarlo. Vamos a conseguirlo.'

'No creo que el derrotismo sea sinceridad. Me niego a aceptarlo.'

'¿Y quién soy yo, que vivo en mitad de la historia, para decirle al universo que algo (o mi observación de algo) es temporal?'

'Dices que no eres especial porque el mundo no sabe nada de ti, pero decir eso es insultante. Yo sí sé de ti.'

'Las huellas que dejamos los hombres suelen ser cicatrices.'

'Mis pensamientos son estrellas con las que no puedo formar constelaciones.'


Como veis, hay un poco de todo. Lo sé, son muchas, pero de verdad, no es para menos *.* Muero de amor y de lo que no es amor con todas y cada una de ellas *.* Por si no quedaba claro xD
En fin, ¿a vosotros qué os han parecido? ^^

viernes, 19 de abril de 2013

Reseña Bajo la misma estrella (John Green)

Título: Bajo la misma estrella

Autor: John Green

Saga: Libro único

Editorial: Nube de tinta

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Precio: 15,95 €

Número de páginas: 301

Sinopsis: A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son sólo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, sólo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel (conocer a su escritor favorito), cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte...

Opinión personal: Hazel y Gus se conocen en un grupo de apoyo para enfermos de cáncer. A partir de ahí, comenzarán una relación que, aunque no saben muy bien adónde va o cómo terminará, sí saben que quieren experimentar. Porque ésa es su meta, vivir su vida, vivir las alegrías y decepciones que ofrece, pasando por Amsterdam, y sin olvidar que se tienen el uno al otro.


En primer lugar, disculpadme, porque la reseña no le hará justicia al libro; con libros así, es difícil hacérsela. Y como bien dice un extracto de la novela, ahora mismo "mis pensamientos son estrellas con las que no puedo formar constelaciones". Así que lo haré lo mejor que pueda.

Si leéis Bajo la misma estrella no os encontraréis nada de lo que suele encontrarse habitualmente. Ni acción, ni amor a primera vista, ni un propósito definido. Encontraréis sobre todo puro sentimiento, transparencia y reflexiones. La vida misma.
Sí, el argumento central gira en torno a una enfermedad: el cáncer. Pero no de forma lastimera, compasiva, o luchadora, fuerte. No, no se trata de ninguna de las "dos posiciones", para nada, principalmente porque no se trata de una historia centrada en la enfermedad, sino centrada en las dos personas a las que les ha tocado vivir bajo esa estrella.
Sobre cómo la esperanza va y viene, sobre cómo nos sentimos en distintas etapas de la vida, sobre cómo el apoyo y el amor pueden llegar (o irse) inesperadamente y en cualquier momento, sobre cómo "la vida no es una fábrica de conceder deseos", sobre cómo vivimos como elegimos a pesar de las circunstancias (en la medida de lo posible), sobre cómo... La lista podría seguir.

Por eso digo que el libro, o mejor dicho, la trama, no tiene un objetivo fijo; simplemente, es. Contiene un poco de todo: humor, frustración, esperanza, dolor, alegría, tristeza, etc. Y la combinación de todos estos elementos ha resultado ser una de las mejores y más reales con las que me he encontrado, ya que aparecían en el momento exacto y de la mejor forma.

Aunque supongo que más bien, todo esto que acabo de comentar es lo que me ha transmitido la novela, por lo que la interpretación de cada lector va a ser diferente de la mía (o no). Al margen de la interpretación que cada uno quiera darle (porque sí, se trata de esos libros que van más allá y te hacen reflexionar e interpretar), la idea central es: ¿cómo deciden enfrentarse al día a día dos jóvenes que padecen cáncer? ¿Cómo transcurre su vida en el momento en que cada uno entra en la vida del otro? No sólo eso, además, también hay espacio para el tema del olvido o las huellas que dejan las personas.

En cuanto a la relación entre los dos personajes principales, tengo que decir que se trata de una relación construida poco a poco con el paso del tiempo. Nada de un amor instantáneo, sino de una atracción que va evolucionando y transformándose en algo mayor, como debería ser.


Los personajes son  de lo mejor que se puede leer. Personajes reales y muy carismáticos con los que es sumamente fácil empatizar o incluso sentirse identificado.
La protagonista, Hazel, es una chica un poco reservada y muy preocupada. Preocupada no por ella, sino por quienes le rodean. Es extremadamente reflexiva a la que no le gusta ser definida como una "luchadora", ya que para ella esa referencia no tiene demasiado significado ni sentido. Por otro lado, Augustus, o Gus, es un chico bastante irónico y algo desvergonzado, un verdadero adicto a las metáforas. Tiene una energía y vitalidad muy características; una persona de las que es difícil que no te cale.

Otros personajes dignos de mención son los padres de Hazel, quienes dedican casi todo su tiempo a cuidar de su hija; Isaac, el mejor amigo de Augustus, también enfermo de cáncer, un chico cuya personalidad encaja a la perfección con la de su amigo; y el escritor favorito de Hazel, Peter Van Houten, un excéntrico e intelectual hombre retirado en Amsterdam, bastante inaccesible.


Respecto a la narración, está realizada en 1ª persona del pasado desde la perspectiva de Hazel. Destaca su estilo desenfadado y la facilidad con que se entremezclan distintos componentes, como el humor, la nostalgia, las emociones, los deseos o los hechos molientes y corrientes. 
Los capítulos varían en longitud. Hacia el final, aparecen varios capítulos bastante cortos, acelerando así el ritmo; pero en general los capítulos son algo más largos, sin llegar a extenderse demasiado.


El lenguaje es muy coloquial y cercano, con bastantes tacos, haciendo la historia aún más creíble de por sí. Utiliza algunas mayúsculas para dar mayor énfasis en determinados momentos, y paréntesis para hacer comentarios aparte. Se trata de una escritura sin tapujos y con unos diálogos muy reales.
Además, las descripciones de Amsterdam son muy vívidas y ricas en detalles, tanto visuales como incluso acústicas (Juraría que, de haberme asomado a la ventana mientras leía, en lugar de haber visto mi ciudad, habría visto Amsterdam).
Por si fuera poco, la escritura de John Green transmite, y mucho, y eso es algo que no todo el mundo es capaz de lograr.  


En cuanto al ritmo, me ha resultado... extraño, indefinible. No es ni lento, ni ágil, ni... A pesar de que el viaje a Amsterdam sucede hacia la mitad del libro, el resto de las páginas ni se hacen pesadas ni sobran. Es más, he leído el libro en escasos dos días.
Diría que es un ritmo pausado.


El final es, sencillamente, perfecto. Absolutamente perfecto. Brillante, genial, etc. (¡Viva la objetividad!). Me ha sorprendido sobre todo su "forma", y desprende tal cantidad de... En fin.
Al ser un libro autonconclusivo, el final es cerrado; no siempre es así, pero éste es el caso. Y como bien se dice en un momento de la novela, mejor, ya que sería difícil escribir una segunda parte a la altura de un libro así y que mantuviera su esencia.


En resumen, Bajo la misma estrella es una joya literaria que destaca por muchos motivos. Desborda emotividad y reflexión, además de humor; una obra, sin llegar a ser profunda en exceso, fresca y de las que dejan huella, cuya escritura es una delicia difícil de olvidar.