Buenas, queridos lectores virtuales ^^ ¡Ánimo, que ya casi es viernes! ¡Juernes, en el caso de Madrid! :D
Ahora estoy que lo tiro con las citas; o tengo rachas en las que me puedo tirar meses sin descubrir ni una sola que me llegue al alma, o de repente las encuentro todas de golpe xD
Ésta vez le ha tocado el turno a un... diría libro, pero más bien me ha parecido un cuento, de Philip Pullman. Este autor es reconocido por su trilogía La Materia Oscura, la cual estoy leyendo. Pero, la verdad, dicha trilogía no me parece para tanto, es decir, está bien, pero sin más. Además, este cuento que comento me parece muchísimo mejor en muchos aspectos; lo he disfrutado muchísimo más y también me ha gustado más.
Lo descubrí por casualidad (las casualidades no existen) en la biblioteca, al lado de la trilogía; sentí curiosidad, pues no conocía más obras del autor aparte de la mencionada trilogía, y, al ser tan finito, llamó mi atención. En cuanto leí su sinopsis supe que tenía que leerlo. Y no me ha defraudado.
En un determinado momento, dicho cuento, titulado El reloj mecánico, compara la vida humana con un mecanismo de relojería, pues, cuando deseamos algo, el futuro inevitablemente tenderá a concedérnoslo, ya que, una vez formulada nuestra petición, no podrá dar marcha atrás, de la misma manera en que un mecanismo de relojería no podrá dar macha atrás una vez que se le ha dado cuerda.
Respecto a esto, el autor, en un aparte, me deleitó con esta maravillosa y genial cita, la cual me ha encandilado tanto de tan cierta que es:
'Bueno, es posible que haya algo de verdad en ello. Muchas personas creen que basta desear algo para que se convierta en realidad. ¿No es esto lo que todos piensan cuando compran un billete de lotería? Y, sin duda alguna, resulta agradable de imaginar. Pero esta teoría tiene un fallo...
... Y es el siguiente: No se ganan carreras con el deseo, se ganan corriendo más deprisa que los demás. Y para ello hay que entrenarse a fondo y esforzarse al máximo. E incluso a veces eso no basta, porque otro corredor puede tener más talento que tú.
Ésta es la verdad: si quieres algo está en tu mano conseguirlo, aunque sólo si aceptas todo el conjunto, incluido el trabajo duro y la desesperación, siempre que estés dispuesto a afrontar el fracaso.'
¿Qué decís? Como la vida misma, ¿no? Y cuál fue mi sorpresa cuando, pocas páginas después, encuentro otro aparte tan cierto como el anterior y que, además, me ha llegado muy dentro; en parte, me siento identificada con ella:
'[...] algunas personas no pueden escuchar los problemas de los demás sin sufrir casi tanto como ellos. El mundo es a veces un lugar cruel y las personas bondadosas se encargan de hacer el bien. Y, con frecuencia, sus esfuerzos se ven recompensados con la burla y el desprecio.'
Otra vez que me quedo "extasiada" ante una cita. De hecho, ahora mismo no sé qué más añadir xD Adoro encontrar perlas así durante la lectura, me puedo tirar un buen rato reflexionando, filosofando y releyendo el pasaje *-*
Mi favorita es, sin duda, la primera cita ^^ Además, me resulta en cierto modo motivadora, cosa que necesitaré de cara a los meses siguientes :D Gracias a esa cita he notado un pequeño empujoncito respecto a lo que se me viene encima, y eso se agradece ^^
Así que nada más. ¿Qué pensáis de este par de citas? ¿Conocíais esta obra del autor? ¿Le tenéis curiosidad? Tell me ^^
Sinopsis: Cuando el camino de Will se cruza con el de Lyra, el rumbo de sus vidas cambia para siempre. Will necesita descubrir la verdad sobre la desaparición de su padre. Para ello, iniciará un sorprendente viaje en el que se trasladará a una nueva dimensión, y conocerá a una extraña niña, Lyra. También ella tiene un objetivo que cumplir y juntos unirán sus esfuerzos para consumar su destino. Pero el mundo en que se encuentran, Cittàgazze, es un inquietante y misterioso lugar donde les espera uno de los secretos mejor guardados, un objeto por el que muchos matarían.
Opinión personal: Mientras lord Asriel se encamina hacia un mundo desconocido, (urdiendo un complejo plan para acabar con quien considera único y final responsable de los males de todos los mundos), Lyra le sigue la pista; así, conoce a Will, un muchacho cuyo padre, John Parry, (explorador experto) desapareció en el Ártico hace doce años. La única pista que le dejó, unas comprometedoras cartas, son objeto de gran interés por parte de unos hombres sospechosos. Lyra y Will aúnan fuerzas para ayudarse mutuamente, escapar de sus perseguidores y lograr su cometido, pero, por el camino, descubrirán grandes secretos que pondrán en entredicho a todos los mundos del cosmos; el camino de ambos todavía no ha de separarse.
He de decir que La daga me ha gustado bastante más que su predecesora, Luces del norte, pues es más ágil, interesante, dinámica y, además, pule algunos de los fallos de la primera novela. Sin embargo, tampoco todo es bueno: esta segunda continuación sigue pecando de algunos fallos y aspectos que, o no me han convencido, o simplemente los encuentro fuera de lugar.
En primer lugar, y como ya he dicho, en esta ocasión el autor nos ofrece explicaciones sobre algunos aspectos que se descuidaban en la primera novela; así, ahora sí sabremos algo más sobre el funcionamiento del mundo de Lyra: qué es la ambarología, más información sobre los daimonions, etc.
Si hay algo por lo que destaque este libro es precisamente eso: se trata de un libro orientado a las explicaciones, a plantear y responder una serie de cuestiones clave en la trama y su posterior desarrollo. Por eso mismo, y pese a poder considerarse un libro-puente, es por lo que más me ha gustado (irónicamente), gracias a la cantidad de respuestas y nuevos descubrimientos que nos ofrece esta lectura acerca de la trama y los mundos creados. Me ha resultado sumamente entretenido e interesante (salvo el matiz final que ya se dejaba intuir, que no me ha gustado en absoluto).
Aun así, la novela apenas cuenta con acción, apenas un par de escenas, y que se resuelven bastante rápido. La daga se centra más en el misterio, asentar la trama y el juego que ofrecen los distintos mundos.
Por lo demás, la trama se desarrolla en tres mundos diferentes: el mundo de Lyra, nuestro mundo, y Cittàgazze. Éste último es un mundo de comerciantes y nobles caído en la decadencia y la desgracia, un mundo que ha sufrido y que se ve asolado por unos seres denominados espantos, capaces de absorber los daimonions de las personas, convirtiéndolas en "zombis", es decir, seres sin voluntad, totalmente indiferentes y ajenas al mundo que les rodea. Curiosamente, estos espantos sólo atacan a los adultos, de modo que la ciudad está plagada de niños obligados a sobrevivir como sea.
En realidad, estos tres mundos son el "mismo mundo" pero muy diferentes entre sí, del mismo modo que el mundo que se nos presentaba en la primera novela era muy similar al nuestro, pero distinto.
En cuanto a los descubrimientos que mencionaba, están relacionados con el Polvo (o las Sombras, como lo llaman en el mundo de Will, el nuestro), partículas relacionadas con la materia oscura, encargada de sostener el cosmos, evitando que el universo se desparrame. Así, la daga sutil (cuya función me ha encantado) y una antiquísima guerra entrarán también en juego.
Por otro lado, aparecen algunos personajes nuevos, mientras que otros (como Iorek Byrnison o lord Asriel) desaparecen por el momento. Aun así, siguen siendo bastantes personajes, los cuales ordenaré en función del mundo en el que más intervienen:
En nuestro mundo: en primer lugar, tenemos a Will, coprotagonista, un niño de nuestro mundo. A pesar de ser un niño, es muy maduro para su edad, pues se ha visto obligado a dejar atrás la infancia antes de tiempo. Es valiente, responsable pero también temerario y algo violento.
La doctora Malone es la principal investigadora de las Sombras y la materia oscura, y está a punto de descubrir algo trascendental y de gran importancia para la humanidad, que será determinante en el cometido de Lyra y Will, así como para el destino de todos los mundos. Es una mujer obstinada y muy entregada a su trabajo.
Finalmente, sir Charles es un hombre muy acaudalado, deshonesto y empeñado en lograr sus objetivos, sin importarle las consecuencias o el coste que tengan, mientras saque beneficio de ello.
En el mundo de Luces del norte: Lyra, a quien ya conocemos. En esta ocasión no sabría decir si me ha agradado o disgustado; además, aunque se nota cierta madurez en ella, me han sorprendido varios cambios bruscos, repentinos (sin venir a cuento) y opuestos a su personalidad, restándole credibilidad al personaje. Serafina Pekkala, la bruja "protectora" de Lyra, acompañada momentáneamente por Ruta Skadi, la reina latviana, una mujer muy luchadora cuyo destino parece estar ligado a la guerra. También será de gran importancia Lee Scoresby, el aeronauta, fiel protector de Lyra, y un buen hombre. Por supuesto, aparecerá la señora Coulter, aunque esta vez tiene mucho menor protagonismo pero, sin duda, no pierde un ápice de su malicia.
u última incorporación: el chamán, un hombre muy sabio que necesita cumplir su destino y asegurarse del curso que deben tomar los acontecimientos.
En Cittàgazze: aquí destaca Giacomo Paradisi, último portador de la daga y miembro de la Corporación de la Torre degli Angeli (un conjunto de sabios, filósofos, eruditos, etc.).
Aunque también intervienen algunos personajes más, no tienen tanta importancia como los que acabo de mencionar, a excepción de los Bene Elim (seres luminosos que viajan entre los mundos a voluntard) y los daminonion, destacando a Pantalaimon, Kaisa (daimonion de Serafina) o Hester (daimonion de Lee).
La narración también se realiza en 3ª persona del pasado; sin embargo, ahora abarca el punto de vista de varios personajes, lo cual hace que el libro sea mucho más dinámico y entretenido. Así, también sabremos lo que ocurre en los tres mundos en todo momento, a veces simultáneamente, y otras, linealmente. Igualmente, la narración no distingue los pocos pensamientos que incluye del resto del texto, pudiendo resultar un poco confuso.
En este segundo libro la novela no se encuentra divida en partes, pero los capítulos siguen siendo algo largos y titulados.
Respecto al lenguaje, sigue caracterizándose por su toque "arcaico", si bien es cierto que se nota una mejora respecto a la primera novela: ya no resulta tan tedioso ni extraño (aunque siguen apareciendo términos muy extraños y chocantes, por ejemplo, "entremetido" en lugar de "entrometido". Y no es una errata, porque aparece varias veces). Por lo demás, se trata de un lenguaje también muy cuidado, preciso, elaborado y trabajado. Las descripciones también son precisas y detalladas, apareciendo en el momento necesario, sin extenderse o explayarse,
En cuanto al ritmo, predomina la agilidad a lo largo de toda la lectura, constantemente tienen lugar acontecimientos o revelaciones que te mantienen enganchado y atento a lo que ocurre. Pero, "por desgracia", en cuanto al avance de la trama, ocurre justo lo contrario, puesto que apenas avanza. No por ello se disfruta menos, pero sí da sensación de estancamiento; aunque sea ágil, también es lento.
El final es, con diferencia, lo peor de toda la novela, su punto flaco. Se trata de un final tan abierto que no parece para nada un final, sino un corte en mitad de un capítulo. No sólo eso, sino que lo que ocurre inmediatamente antes de la última página, carece de emoción y/o tensión, resulta muy plano, además de precipitado. Además, no me gusta nada el rumbo que toma la trama, pasando de explicación fantástica a explicación religiosa, algo que ya se mascaba en Luces del norte y se veía continuar. No me disgusta el cariz teológico de algunas revelaciones, pero... espero que el autor se centre en la trama por encima de la teología (ejem, Lewis, ejem).
No es un final digno ni a la altura de los hechos; espero que El catalejo lacado, el desenlace de la trilogía, no me decepcione como esto.
Resumiendo, La daga supone una segunda parte más que interesante, llena de descubrimientos y secretos respecto a los mundos y su funcionamiento, con nuevos personajes y un ritmo ágil. Sin embargo, realmente poco más acontece salvo dichos descubrimientos, dejándonos con un sabor de boca amargo, pues su final es soso, artificial y precipitado.
Sinopsis: El extraño y secreto aletiómetro que Lyra posee la obligará a emprender un increíble viaje que habrá de llevarla a las gélidas tierras árticas, donde reinan los clanes de las brujas y luchan los osos polares. El destino que la aguarda puede tener consecuencias inconmensurables más allá de su propio mundo...
Opinión personal: En una época de alta tensión política, lord Asriel viaja al norte, más allá de Laponia, para comprobar qué ha sido de la desaparecida expedición Grumman, la cual investigaba el fenómeno de las luces del norte o auroras boreales. Lo que allí descubre, la existencia del Polvo y de otros mundos (visibles a través de las luces del norte), le dejará en una posición vulnerable, pues hay quienes no quieren que se sepa de su existencia, ya sea por motivos políticos o religiosos. Su sobrina, Lyra, se verá involucrada en el asunto y pondrá rumbo a Londres junto a la señora Coulter, nombrada su tutora.
Por otro lado, muchos niños comienzan a ser secuestrados con un fin dudoso pero poco ético, lo que llevará a Lyra de Londres al norte de Laponia, contando con diversos aliados: gitanos, brujas y osos polares acorazados; así, Lyra y sus compañeros se enfrentarán a tártaros y "zampones". Lo que ella no imagina es lo que el destino tiene reservado para ella.
Tengo mucho que decir sobre esta novela. No todo es bueno, y no todo es malo. Aunque a veces me generaba sentimientos contradictorios o poco definidos, he de decir que al final me ha gustado y entretenido, pero sin más. Iba con las expectativas bien bajas, ya que la adaptación cinematográfica, La Brújula Dorada, no me gustó y me aburrió soberanamente. Además, ya iba avisada de que la primera parte es la más floja, que después, la trilogía mejora. Veremos si es verdad, por mi parte, tengo bastantes ganas de averiguarlo.
En primer lugar, Luces del norte nos presenta un mundo de fantasía, a primera vista, conocido; pero, realmente, tiene poco que ver con el mundo que conocemos. Encontramos nuestro mundo pero ligeramente distinto y alterado, con un poco de estilo steampunk. Pero (y aquí viene el primer punto negativo) los hechos se sitúan en una época difícil de ubicar(de hecho, ni se menciona en todo el libro), quizá una fusión entre los siglos XIX y XX. No saber dónde o cuándo transcurre una historia, para mí, es un fallo de los gordos, sobre todo cuando el escenario nos es conocido, siendo un elemento importante y recurrente en la trama. No me ha gustado y me he encontrado un poco perdida en ese sentido.
Además, muchas cosas se dan por sabidas (¿qué es la ambarología?, ¿qué son los espíritus de carbón?, ¿qué son los skraelings?, etc. Si la época estuviera más definida, sabríamos qué son la ambarología y los skraelings, términos que existen. Pero, Wikipedia no me ha resuelto mi duda acerca de los espíritus de carbón). El mundo creado no se explica en absoluto: ni lugares geográficos (puesto que varían ligeramente del nuestro), ni magia, ni industria... Todo esto te sume en varios quebraderos de cabeza; no saber cómo funciona el mundo te hace pensar que algunas cosas ocurren muy convenientemente, te mantiene en la ignorancia, haciendo que partes de la trama se tambaleen notablemente.
Dicho esto, no estaría de más un mapa a comienzo de la novela.
Por lo demás, se trata de una novela algo introductoria, con poca acción (salvo del final de la segunda parte en adelante, pero algunas escenas son un pelín confusas) pero bastante misterio; a medida que avanza la historia, ésta se vuelve más interesante e intrigante: conocer los secretos del Polvo, el mundo reflejado en las Luces Boreales, los niños y los daimonions es algo que me ha mantenido enganchada hasta el final.
Gracias a ello, encontraremos aventura, traiciones y conspiraciones políticas y teológicas,e irán surgiendo una serie de revelaciones. Por tanto, serán importantes en la trama el poder político y teológico, con sus intereses en juego; pero no son la parte fundamental del argumento, pues éste se acerca más en la fantasía, eso sí, combinada ligeramente con estos aspectos.
De los distintos organismos políticos que existen, el que más destaca es la Junta de Oblación, empeñada en mantener en secreto el Polvo (o partículas Rusakov), un tipo de partículas especiales que atraen los humanos.
Sin duda, un punto a favor del libro es la fantasía que destila, la cual se refleja en criaturas como los daimonions, las brujas, los osos polares, o en aparatos como el aletiómetro.
Los daimonions son seres protectores, compañeros inseparables de los humanos, unidos por un poderoso vínculo, que cambian de forma animal a voluntad. Sin embargo, una vez que sus compañeros humanos se convierten en adultos, los daimonions adoptan una forma animal fija, sin opción de transformarse nunca más.
El aletiómetro (la "brújula" dorada) es un artefacto que muestra la verdad, sumamente difícil de leer e interpretar, ya que cada símbolo cuenta con multitud de interpretaciones diferentes.
Y, volviendo a los fallos o lagunas, el autor no explica qué son los daimonions (nos hablan de ellos desde el principio y no es hasta la mitad del libro cuando podemos percibir ciertas pinceladas sobre su razón de ser. Es más, son algo básico y ni los propios protagonistas saben algo sobre su origen o... Es como si nosotros no supiéramos qué son nuestras manos).
Por otra parte, el argumento se desarrolla en varios lugares distintos: la Universidad de Oxford y Londres, y las regiones árticas: Svalbard y Bolvangar; así, podremos conocer, entre otros, un poco más sobre los terribles tártaros que asolan el lugar y los panserbjýrne, los osos polares acorazados en el norte. Sin duda, este cambio de ambientación es lo que hace a la novela más interesante, junto con su fantasía.
Y, para finalizar con esta parte, algo de lo que no he sido consciente hasta ahora: ¡no hay romance de ningún tipo!
En Luces del norte hay gran variedad de personajes, buenos, malos, adultos, niños, humanos, no humanos... tantos, que es difícil nombrarlos a todos. Además, todos ellos están bien trabajados y caracterizados.
Lyra, la protagonista, es una niña muy curiosa, rebelde, impertinente y aventurera (y también un poco repelente e inaguantable a veces). A veces es muy dada a la tosquedad o darse aires de superioridad. pero al final va evolucionando paulatinamente, llegando a caerme mejor. Es valiente y se preocupa por los demás.
El daimonion de Lyra, Pantalaimon(¿no será un digimon?), es un poco cobarde pero no duda en enfrentarse a quienquiera que ponga en peligro a su compañera. Podría decirse que su "misión" es proteger a Lyra y evitar que se meta en problemas (buena suerte, Pan...).
El resto de daimonions no destaca sobre ningún otro, excepto el mono dorado de la señora Coulter o el ganso de Serafina Pekkala, una reina bruja.
Lord Asriel, tío de Lyra, ostenta un importante cargo con influencia política y docente; es un hombre severo, poderoso, inteligente pero también odioso. Tampoco me ha gustado especialmente este personaje, me ha resultado un poco petulante (definitivamente, se nota que Lyra y él llevan casi los mismos genes, y la relación entre ambos dista mucho de alcanzar lazos afectivos).
La señora Coulter, una mujer muy bella, ambiciosa y privilegiada, engatusará a Lyra con anécdotas de exploradores y eruditos sobre el Polo Norte, además de intentar mantenerla a su lado en todo momento. A pesar de ser un personaje importante, no aparece tanto en comparación con otros personajes.
Lyra contará con la ayuda de diversos personajes que la protegerán, entre ellos, algunos giptanos (Farder Coram y Ma Costa, junto con John Faa, rey de los gitanos), Serafina Pekkala (bruja al frente de uno de los clanes) e Iorek Byrnison (un panserbjýrne renegado y feroz, desterrado de su reino)
Por último, también hay que mencionar a Lee Scoresby (aeronauta contratado por los giptanos y aliado de las brujas y Lyra), Iofur Raknison (el rey de la fortaleza de Svalbard, un ser astuto e inteligente) y los "zampones" (los secuestradores de niños).
La narración se realiza en 3ª persona del pasado, centrándose en la perspectiva de Lyra, pero también abarcando el punto de vista de otros personajes si el desarrollo de la trama lo requiere. Se trata de una narración muy detallada y sólida que no se centra mucho en pensamientos de la protagonista; los pocos pensamientos que aparecen no están señalados ni diferenciados, por lo que se confunden fácilmente con el resto de la narración.
La novela se encuentra dividida en tres partes muy diferenciadas entre sí, con capítulos titulados y un poco largos.
El lenguaje es un poco "arcaico" y en ocasiones chirría, pues algunas expresiones parecen traducidas literalmente y en español pierden un poco su significado ("college" en lugar de "facultad", "lo entro" (what?) para referirse a meter unas cajas en una habitación... y así sucesivamente). Hay que tener en cuenta que la novela se publicó en 1995 y el lenguaje evoluciona, pero para mí, en cierto sentido, este tipo de lenguaje puede "dificultar" ligeramente la lectura.
Un apunte: cuando se habla de "giptanos", al parecer, el autor no se refiere a "gitanos" (como yo había entendido, creyendo que se trataba de otro término arcaico), sino a otro pueblo de nómadas comerciantes. Otro de los inconvenientes de que no se explique nada y tengas que tirar de Wikipedia...
Por lo demás, se trata de un lenguaje elaborado y muy cuidado, meticuloso. Además, se sirve de descripciones bastante detalladas y exhaustivas, sin llegar a rozar la pesadez.
Nada más comenzar la historia, el ritmo es bastante ágil, puesto que la acción va al grano, deteniéndose poco o lo estrictamente suficiente en otros detalles que no sean relevantes para el argumento del libro. Pero, conforme avanza el resto de la trama, y según en qué momentos, el ritmo se va ralentizando paulatinamente, ya sea porque el autor detiene en aspectos que nos preparan para la continuación del argumento, o porque el ritmo se vuelve más lento. En este aspecto, a veces la lectura se hace un pelín cuesta arriba, pero según se van sucediendo las escenas de acción que nos acercan al final del libro, el ritmo vuelve a agilizarse.
En cuanto al final, por fin nos dan respuestas, con un cariz religioso pero de origen fantástico. Se trata de un final abierto que promete tensión y acción, y finalmente se queda en un "quiero y no puedo": apenas se presta atención a la batalla y la escena final, a parte de resultar confusa, carece de coherencia y sentido:
si para tender el puente hacia el otro mundo se necesita la energía resultante de separar a un niño de su daimonion mediante el corte, ¿cómo es que lord Asriel los separa sin más? No se ve qué hace, ni tiene cuchilla... nada. Simplemente se separan, casi alegremente, de forma muy brusca y sin saber qué ha pasado.
Y por otro lado, a pesar de que compartían un interés común, lord Asriel y la señora Coulter perseguían métodos distintos, llegando a odiarse y casi matarse. ¿Entonces a qué narices viene esa escena de enamorados apasionados pero, oh, separados, por su inminente destino? ¿Esa escena de "oh, ven conmigo y no te mataré", pero "oh, no puedo, sabes que no", etc. etc., en medio de besos y abrazos? Un absurdo (y fuera de lugar) intento de drama gratuito. No, gracias.
Al margen de eso, la verdad es que me he quedado con bastantes ganas de conocer que ocurre en La daga y El catalejo lacado, ver qué posibilidades nos pueden mostrar y hasta dónde nos pueden llevar.
En definitiva,Luces del norte supone la primera parte de una trilogía fantástica con un planteamiento muy interesante, mezcla de fantasía e intrigas ideológicas, pero con notables lagunas y falta de información en algunos sentidos.
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